Estuve en Miami el fin de semana del lanzamiento de la iPad y compré la WiFi de 32 gigas [$599 USD]. Lo primero que me llamó la atención al usar el iPad es que no se calienta. Lo usé de manera continua durante unas cuatro horas y nada, sin novedad en el frente, frío. Esta característica puede parecer banal, no lo es. Todos sabemos que después de varias horas de uso cualquier laptop se transforma en freidora de "blanquíos" y ni qué decir de los celulares que a los 10 minutos tuestan hasta la oreja más correosa. Y sí, el que el iPad se mantenga térmicamente impasible es relevante cuando lo usamos en la cama, y esa es una gran diferencia con las laptops. Con sus 700 gramos de peso el (¿la?) iPad es suficientemente ligero para sostenerse estando acostado (horizontal) y de hecho, en mi opinión esa es precisamente una de las claves del éxito de las laptops, adicionalmente a lo obvio: ser una máquina de cómputo transportable, móvil. En mi familia mis hermanos usan su laptop acostados y este es un cambio generacional: mi madre prefiere la PC en el escritorio y mi viejo es harina de otro costal: pasó del ábaco al iPhone sin preocuparse por esos entes abstractos denominados: laptop o desktop. Así que el "cómo se siente" el iPad en la cama (sin albur) es crucial y la respuesta es: muy bien, especialmente si se usa con la funda "iPad Case" [$39 USD] que se dobla sobre su dorso para formar un triángulo cuando se rota la pantalla a landscape. Otro punto a su favor: el "dedo en pantalla" substituye al mousse, pero pese a sus bondades operativas lo realmente sorprendente son sus aplicaciones: leer un periódico o una revista en el iPad es una experiencia que substituye, con ventaja, al medio en papel, la combinación de texto con video, el agrandado de fotos con un toque (de hecho esta virtud vuelve innecesario contar con una pantalla más grande: con tocar una palabra -como en iBooks- accedemos al diccionario o a Wikipedia; con tocar una foto la podemos agrandar en toda el área disponible en forma vertical u horizontal; una palabra subrayada o resaltada puede ser un enlace -link- a más información o a otras páginas web) y la posibilidad de acercar el dispositivo a la cara -cosa que es bastante difícil con las laptop y una incomodidad con las netbooks- es una sensación maravillosa, infinitamente superior al papel y eso que "el juego" apenas va en la primera entrada.
Este es un ejemplo de lo que tengo que hacer actualmente para usar mi MacBook acostado: atril acolchado sobre mesa plegable para comer en la cama:
Afortunadamente para mi, con el iPad, este "despapaye" ya es cosa del pasado.
Por último, la otra característica relevante que hace de la iPad una máquina gloriosa: más de 10 horas de tiempo de batería.