Eike Batista es un brasileño más. Lo única diferencia son 7.5 billones de dólares que es el valor estimado de los activos de su propiedad y que lo vuelve el carioca más acaudalado. De mirada glacial y con 53 años de edad, sus empresas están agrupadas bajo las siglas de la holding EBX Group y su biografía tiene algunos elementos de los que adoran las revistas de sociales: fue campeón mundial de lanchas rápidas y estuvo casado con Luma de Oliveira, mujer que tuvo el privilegio de aparecer en la portada de Playboy.
Sus comienzos fueron como mayorista de oro a los 23 años y posteriormente adquirió minas. Lo que sucedió entre el arranque y su fortuna actual esta preñado de los elementos habituales de las grandes fortunas del mundo en desarrollo, incluyendo confabulaciones con la clase política, "maiceo" a gran escala y un predecible largo etcetera, pero esas son lentejas de otro caldo, lo que aquí nos interesa es otra cosa. Recientemente la revista estadounidense Business Week (ahora propiedad de Bloomberg a su vez propiedad del alcalde de NYC del mismo nombre) le realizó a este Eike una entrevista donde traslucen con claridad las ambiciones económicas brasileñas y su creciente peso en el concierto de las naciones:
"China ya rebasó a Estados Unidos como nuestro socio comercial más importante. China tiene un apetito inacabable de petróleo, alimentos y mineral de hierro. La mayor parte de las cosas que los chinos necesitan Brasil las tiene en abundancia y se las podemos exportar. En el año 800 A.C. los chinos tenían la mitad del PIB del Mundo de la época. En los próximos 20 o 30 años yo creo que ellos volverán a poseer la mitad del PIB mundial.
¿En el nuevo orden económico mundial cómo ves el futuro de los E.U.?
Desde fuera veo parálisis política. Tienen que empezar a pensar de manera innovadora ["out of the box"] . Yo creo en la democracia pero déjame decirte lo que poca gente sabe: en Brasil nuestro presidente puede implementar de manera automática medidas de emergencia económica por un período de seis meses. Eso fue exactamente lo que [Lula] hizo cuando empezaron los problemas en el 2008 y esa es la razón por la que Brasil salió de la crisis financiera mucho más rápido que los demás países."
[Traducción: APS]
Uno de los éxitos más rotundos del mentado Eike fue en el sector de exploración petrolera y sí, Brasil cuenta con una empresa estatal predominante y ejemplar: Petrobras pero también permite la inversión privada que potencia las oportunidades y alienta la competencia. En México estamos celebrando el centenario de la revolución mexicana y de la parte más oscura de su legado: la mitificación de los medios. Así pasó en el Campo con el glorioso ejido y así está pasando con el petróleo: un medio para la prosperidad que se volvió un fin en sí mismo, un totem intocable e ineficiente que nos mantiene en el retraso y mientras tanto los gringos, con grandes carcajadas, meten su popote en el "hoyo de dona" (sin albur) y se llevan, muy campantes, el petróleo de las aguas profundas del irónicamente llamado Golfo de México y, sí también, mientras Brasil está volcado al aprovechamiento de la oportunidad China, México, que podría venderle los mismos productos, se encuentra maniatado por la camisa de fuerza de añejas taras ideológicas y con una democracia disfuncional, ineficiente pero sobre todo: ineficaz y que urge reformar.