Es un hecho, el modelo de negocio tradicional de los periódicos esta en decadencia, pero contra lo que dicen los agoreros de la catástrofe, no va a desaparecer. Simplemente tendrá que transformarse.
Volverse cada vez más multimedia y sobre todo definirse: ser o no ser, ergo: cobrar o no cobrar por sus ediciones digitales. El debate lleva años [para los que deseen tener una visión de las disyuntivas de esta industria dentro del panorama estadounidense -pero que pueden extrapolarse al resto del mundo- les recomiendo un excelente ensayo de Clay Shirky (Click Aquí) y la brillante conferencia que dictó en TED sobre internet y que reseñé en "Para Entender la Web (Click Aquí) donde establece con precisión y lucidez la novedad de la web como "medio de medios"]. Cualquiera de las dos variantes puede tener matices: los periódicos podrían cobrar parcialmente (algunos ya lo hacen), mostrar el encabezado del contenido y algunos parrafos y cobrar por la nota completa, o bien ofrecer alguna información gratuita y otra con costo.
La gráfica que obtuve en el blog Awl, con datos del Audit Bureau of Circulation, nos muestra una realidad desoladora (ver al calce). Sin embargo, hay zonas de luz: periódicos especializadas como el Wall Street Journal han seguido creciendo.
En latinoamérica la debacle será progresiva, particularmente en aquellos periódicos que no tienen la primacía de los Anuncios Clasificados. En latam, con contadas excepciones, la práctica del "embute" (mexicanismo que remite a la graciosa dádiva que generosamente otorga una persona de poder a la benemérita institución de la prensa libre) es asunto cotidiano y la prensa obtiene más utilidades por este medio que por circulación o publicidad (sin dejar de mencionar que es el paraíso terrenal del "cash & tax-free"). No esta por demás señalar que el mundo desarrollado no es ajeno a los mecanismos "especiales" para hacerse de ingresos y solamente se gatopardiza en "publireportaje". El embute y su primero hermano: el "chayote" (nota dirigida a distancia), aunque ajenos a la ética, son un modus vivendi funcional para la prensa tradicional y sin embargo, a la larga, el reto es el mismo: las nuevas generaciones están cada vez leyendo menos en papel y migrando al medio electrónico.
La clave para la presa tradicional está en cómo diferenciarse, en cómo ofrecer información y análisis que no se pueda obtener por ningún otro medio.
He aquí la gráfica (de los principales diarios solamente no aparece el USA Today por decisión inexplicable de los autores):
[Foto "Encrucijada": Isabel Molina, facebook]