Crocs inventó el zoclo de plástico en el año 2002, originalmente era un zapato pensado para spas pero a partir de su presentación en el Boat Show de Ft. Lauderdale revolucionó la industria del calzado, ofreciendo conveniencia (hecho de plástico, para uso todo-terreno), soporte ergonómico y extraordinario mal gusto. Colores vivos y un diseño que convierte al que se atreva a usarlos en un gnomo burgués. Adicionalmente vienen con unos agujeros que facilitan la ventilación pero agudizan el adefesio, transformando al usuario en un holandés calzando un queso gruyere en una isla tropical. Sin embargo, hay salvación para el que desea la conveniencia del zoclo de plástico pero sin sus dolores estéticos: la línea San Cruz, mocasines ligeros de tela en suela crosslite en ocho colores para hombre y para mujer, con protección antimicrobial -por aquello de los olores punzantes ya que se usan sin calcetines-. El zapato perfecto del verano para llevar con bermudas pero no recomendable para combinar con pantalón largo formal y mucho menos si tienen pinzas. En México también se vende una marca alternativa: Sanuk, esta alpargata luce igual por fuera pero carece del soporte ergonómico de los Crocs.